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martes, julio 15, 2014

Topo, decime que se siente...

ELEGÍA A JORGE LUIS TOPO LÓPEZ, CON QUIEN TANTO REÍA...

No imaginaba que iba a vivir la final de este Mundial en Buenos Aires. Cuando el 2 junio partí con la expedición de la Selección española a Brasil, con escala en Washington, albergaba el sueño de volver a ver a España ganar un Mundial, esta vez en el mítico Maracaná. Pero el Topo López, mi compañero, mi amigo, mi hermano argentino, ha hecho que viva la finalísima de la Copa del Mundo en Buenos Aires (mi ciudad de la vida junto a mi Madrid) con Argentina de finalista.


















Topo, décime que siente...

Este viaje a mi Buenos Aires querido no lo hubiera querido hacer nunca, Topo. Sabes que es mi destino favorito pero me has obligado a viajar a velarte y a enterrarte, atorrante. Y ahora que estoy volviendo a Madrid, ahora que acabamos de despegar de Ezeiza, te digo que aún no me creo que no vayas a mandarme jamás un Whastapp de esos siempre con la última hora, no me creo que no vayas a llenarme el buzón del Mail de temas y entrevistas, no me lo creo.
Te juro que me siento dentro de una película de Ricardo Darin. O en un cuento del Negro Fontanarrosa. Pienso que estoy rodando, viviendo una de esas pelis argentinas que me entusiasman desde que vi Un lugar en el mundo. Me parece que el guión de esta peli argentina se ha escrito para convencerme definitivamente de que en Argentina el fútbol es lo más importante de las cosas importantes. Porque el fútbol ha estado presente en todo momento desde que aterricé el jueves en Ezeiza, vamos, desde que despegué de Madrid. Desde el retraso en el despegue para ver la tanda de penaltis en mi iPad y todo el avión cantando "Vamos, vamos Argentina", la de la barra quilombera, Topo, todavía no se sabían todos los que venían de España la de "Brasil, decime que se siente". ¡Qué exitazo esta, Topito! ¡Con música de la Creedence, que arte!
En el velatorio rodamos escenas memorables de esta peli tragicómica y surrealista. Fue precioso el velatorio. Te lo digo de verdad. Los argentinos sois maravillosos, por eso me gusta tanto Argentina. En tu país, Topo, la gente va para estar horas y horas, no como vamos nosotros al Tanatorio de la M-30, que vamos a estar 10 minutos y pirarnos rápido. La gente hablaba de ti en presente. Hubo momentos de llanto, lógico, pero te prometo que la desazón y el desasosiego se esfumaba a ratos. Parecía una película de Darín. De verdad. Estaba por ahí fuera, que se llenó, Topo, y la poli tuvo que cortar la calle de los amigos que vinieron a verte, cuando me llama tu suegra que me busca Vero dentro que quiere que te cantemos Mediterráneo. La escena fue preciosa, te lo prometo... Sabes lo que me gusta cantar. Me llevé una ovación increíble. Bueno, vale, era para ti. El momento Serrat también fue futbolero porque todos relacionaron al Nano con tu Barça, polaco-porteño que eres tú, Topito. Luego llegó el fútbol en vena. Los hinchas de Tigre, los jefes de la barra, muy correctos y educados, oyes, desplegaron una pancarta frente al Tanatorio que decía "¡Fuerza Verónica! Club Atlético Tigre" ¡Que cosa más bonita! Puro fútbol. ¡Alucinante! Y encima tuyo, en el féretro ese que te quedaba justo, te pusieron la camiseta de Messi, la cinta de capitán de Argentina y dibujos de Lara, Agus y Lucía.
Había vida, llanto, humor y fútbol, mucho fútbol, alrededor, Topo. De Europa también vinieron Alberto Masnou del Sport, tu periódico en Cataluña, y Juancho Gallardo, de Marca. A los tres nos llevaron Gus y Mer (¡qué disgusto les has dado también, canalla!) y estuvimos ocho horas allí de pie y pareció media hora. Cientos de personas pasaron, Topo, mucha gente del fútbol y muchos periodistas. Hasta Juan Pablo Méndez se me presentó, y compró cerveza para todos. También vino la gente de tu barrio que fueron a apoyar a tus padres y a tu hermana (¡es clavada a ti, macho, pero en guapa!). La tele conectó en directo. Aunque no te gustan, te llevaron coronas de flores de Tigre, River, Vélez, de Simeone, de Saviola (que vinó su mamá...), llegaron todas menos la del As, que el de la floristería bonaerense se debió perder con la plata el forro. Cuando nos íbamos para el hotel tuvimos que dar la vuelta porque Mascherano quería hablar con Vero y llamó al celu de Gus. La habló como padre y como Gran Jefecito de la Albiceleste. Querían ganar como fuera por ti. Jugaban la final el domingo. Pero el sábado quedaba enterrarte, cuentista.
Cuando llegamos el sábado al tanatorio ya te habían cerrado la caja. El día antes no me atreví a mirarte. Pero cuando Gus se estaba despidiendo de ti antes de irnos (fue a Maracaná, obvio) se me escapó una mirada, y te reías, Topito, me estabas cargando (vacilando en cheli) y parecía que te ibas a levantar y descubrirnos tu broma más pesada. Pero no, no te levantaste, sin vergüenza. Llegaron a verte la hermana y el papá del Cholo (no veas la que se lío porque Vero se enteró por un tuit del Cholito de lo de tu accidente, ¡un grande el Cholo!). Y vinieron Lara, Lucía y Agustín, que trajo un balón de reglamento, el que le compraste en Brasil.
Antes de ir al cementerio, te llevaron a la cancha de Tigre. ¡Cómo molo Jorgito! Allí, en el córner de la popular, macho. ¡Menudo aplauso te dieron! Y Agus se puso a jugar al fútbol (creo que será el 4 de la Roma y del Rayito como predices) con Debora y se abrazaba a mi cuando marcaba gol y decía "¡Gané, gané!" Por cierto, menuda alegría se llevó tu compi Debora (¡la D'Amato Viola es macanuda! ¡muy buena gente!) cuando Mer le dijo que Gaspi era de Independiente. Gus se lo estaba ocultando convencido de que todavía puede cambiarle a Boca. Pero me da que ahora que los sabe Debora, Gaspi será de Independiente para siempre.
Cuando llegamos al entierro, entonces sí, la cosa se puso seria. Parecía qué se acababa el rodaje. Pero no. Apareció el cura. Eso es un cura, Topo. Como Clarens en Amanece que no es poco. ¡Qué manera de rezar! Hasta me hizo rezar a mi, tío. Que musicalidad, que porteño todo. Tocaba meterte a cubierto. Y justo, cuando te metían, empezaron a cantarte la "Brasil decime que se siente..." Como sonó, Topinho. Y el cura volvió a intervenir y pidió una ovación para ti. El aplauso duró mucho, cinco, diez minutos, no sé... Ninguno queríamos dejar de aplaudir, Topo.

Y seguimos aplaudiéndote. Porque el domingo la final la vimos con Vero en pleno microcentro. También se quedó Rubén Cano y nos dijo de comer en 'El Palacio de la Papafrita' en Lavalle. ¡Qué onda había, Topo! Magia pura. La gente hizo todo por ganar. Y la tuvimos. ¡Cómo nos abrazamos Vero y yo cuando marcó Higuain! El abrazo más eufórico y más feliz que existe es el abrazo tras marcar un gol, ¡es el éxtasis! Lástima que lo anuló el arbitro, ¡la pucha! Rubén Cano anticipó el desastre cuando Sabella metió a Gago y a Palacio. Vero la lío en la prórroga. En la segunda parte del alargue empezó a cantar "Brasil decime que se siente.." 12 minutos sin parar. "Maradona es más grande que Pelé". Y otra vez. Y otra vez. Y otra. Y otra. ¡Qué emocionante! Y va y marca Goetze. No me lo podía creer. Minuto 113. Estos alemanes. Juegan bien, la verdad es que juegan bien,,hacen ahora el tiqui taca español que unido a lo suyo de siempre, pues mira. Pero pudo ganar Argentina. Messi la tuvo también. Y Palacio. Pero la del Pipita fue la más clara. Así es el fútbol, Topo. Así es la vida, Topito. Luego nos fuimos al hotel y Vero escribió un articulazo. Para ti, zalamero. 'Un mundial no vale una vida' (ver). Que grande nuestra Vero. Que fuerte y que linda.

Ella sigue rodando la película en Buenos Aires, de momento. Al rodaje incial no pudo acudir Santi, pero llega esta semana con Gemma, a hacer sus papeles con Vero. Y con Gus y su melenita. En septiembre también participarán Lu y Alonso. Y tu Panchito, que viene a cantar con Joaquín, y hará caemos siempre con la Brunati. Estaremos siempre con Vero. ¡Por supuesto! Participará Rubén Cano, claro. ("¡Más bien!") Y Hurti, Elias, Kastrenakis, Anto, Jesús, Fermín, Vispe... Y con Nini y con Mario iremos en diciembre. Barby, Juli, Carmen, Manolo, el Teja, el Mono, el Mencho, Marci, Olgui, Maribel, Andrés, Isra, el Paredes, Gonza, David, Carlitos, el Profe, Pasqués, el Cholo, Jorge, Leo, Javier, Pablito, Kiko, Paz, Rodri. Carmen, Agustín, Patri, Manu, Chusa, Carmelo, Pablo, Juanji, Mati, David Sánchez... Todos los míos, todos los tuyos, todos los nuestros, participarán. Toda la gente de Olé (¡cómo se portó el gordo Farinella!), toda la gente de Sport, todos los muchachos, y muchachas, del As, la gente de La Red, los chinos de Antonio Bao y Raúl y Rui...

Todos estaremos esperando que te dé por volver al rodaje. Estarás ahora liado con Luis, haciendo una nota a La Saeta, pidiendo a Dami una remera de La Roja o un pantalón o una de entrenamiento (¡este 2014 está siendo puñetero!). Estarás riéndote, de joda. Estarás pensando en los vaqueros más cancheros que te vas a comprar, a lo Bisbal, en peinarte a lo Beckham o a lo Cristiano, y soñando en que vuelva Crónicas Marcianas para salir. Estarás haciendo periodismo. Y yo aquí, a diez mil metros, volviendo al Foro. Y me pongo la música del avión y suena la Elegía a Ramón Sijé de Miguel Hernandez musicada e interpretada por nuestro Serrat. ¿Pero quién carajo ha puesto esta canción? ¡Manda huevos! Otra vez. ¡Joder! Que mojó la pantalla del iPad, Topo. Que al chico de al lado lo estoy asustando. Que parece que estoy cortando cebolla. ¡Qué manera de llorar! Qué esto no se hace, Topo, joder. Y encima no ganó Argentina, embustero. "Brasil, decime que se siente..." No, mejor, Topo, decime que se siente...

Escrito por Matallanas | 12:12 p. m. | Enlace permanente

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