ESCUCHA MATADOR:

      REFLEXIONES A VUELA PLUMA
          SOBRE EL FÚTBOL,
             EL PERIODISMO Y LA VIDA

















Buscador


MaTA-dor

domingo, febrero 20, 2011

Presidente Ronaldo (Por Antonio Sanz)

el rincón de judas. artículo publicado en público


Por Antonio Sanz

Dicen los chicos que nacieron en Brasil que son ellos los que enloquecieron cuando compartieron vestuario con Ronaldo en el Real Madrid. Sí, ‘el fenómeno’ era el líder espiritual de un grupo organizado que formaban Roberto Carlos, Robinho, Julio Baptista, Cicinho y Emerson. A Marcelo no le dio tiempo de disfrutar de la compañía de Ronnie porque cuando entró, en esa Navidad de 2006, el ‘9’ salió de nuevo con rumbo a Milán. Florentino mantuvo siempre que la presencia en el club del delantero centro era la culminación de su proyecto tras ‘robar’ al Barça a Figo y premiar el buen gusto futbolístico con Zidane. Las diferencias que mantenía con Héctor Cúper, técnico del Inter, allanaron el traslado del jugador al Bernabéu. Y que cosas, los brasileños lo bautizaron como ‘presidente’. Sentían tal admiración que en la recámara interna, en el camerino, en el interior del corazón blanco compartían escenario con el ‘presidente’ Ronaldo. La confusión reinaba cuando las palabras se cruzaban en la caseta: “¿ha llegado ya el presidente?”, apuntaban. Los que no conocían el seudónimo flipaban: “¿Florentino?, no hombre, Ronnie”, con carcajadas de reclamo. Pues bien, el ariete carioca sonó en Madrid unos cuantos años antes.

El Atlético acababa de ganar la Liga y la Copa. En junio de 1996 planificaba la que sería su primera presencia en la Liga de Campeones. Miguel Ángel Ruiz, entonces secretario técnico, depositó en el despacho de Gil y Gil el nombre de una joven estrella a la que seguía desde los tiempos del Cruzeiro. Con 19 años, el PSV Eindhoven disfrutaba del goleador con más porvenir del continente. Las negociaciones entre los clubes comenzaron y los rojiblancos se detuvieron en dos mil millones de pesetas, una cifra loca para la época. Incluso, el dueño del Atleti se jactaba que cerraría la operación porque el presidente de la Phillips, empresa propietaria de la entidad deportiva holandesa, veraneaba en Marbella. “Si es necesario se le asfalta la calle de su chalet”, bromeaba el alcalde. Pero, el dirigente Van Raaij, apoyado por el técnico Dick Advocaat, no cedió y no rebajó la cantidad inicialmente exigida: los 2.500 millones de pesetas que unas semanas después abonaría José Luis Núñez para conducirlo al Barcelona.

Escrito por Matallanas | 5:24 p. m. | Enlace permanente