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domingo, abril 12, 2009

La trastienda del humillante 6-1 (Por Antonio Sanz)

el rincón de judas. artículo publicado en público


Por Antonio Sanz

La Argentina de Maradona cayó en La Paz ante Bolivia en una de las derrotas más sangrantes de la historia del fútbol albiceleste. La altitud de la capital boliviana ha sido la escusa ofrecida por técnico y jugadores para explicar al pueblo el sonrojo monumental al que fue sometida su armada futbolística. La sola presencia de ‘el Diego’ en el banquillo ha frenado las embestidas de un país que traga como puede este fracaso vestido de humillación deportiva. Los más críticos, no muchos, hablan de que la dirección técnica subestimó la altura y que gran parte de los titulares que actuaron ante Venezuela repitieron en Bolivia. Pero más allá del cansancio, dos pesos pesados del fútbol argentino, Bilardo y Riquelme, planean sobre un Maradona que comienza a ver discutido su intocable icono.

El ‘10’ entregó a los jugadores la cabeza de Riquelme sin consultar con nadie, algo que irritó a Grondona. La nula relación del ex jugador del Villarreal con los más jóvenes obligó a Maradona a decantarse por la savia nueva -Messi o Agüero- en perjuicio de Román. La irrupción del ‘dios del fútbol’ en Pekín no resultó casual. Se precipitó a la plataforma mediática para posicionarse como seleccionador. Los posteriores malos resultados cosechados por Basile, empates ante Paraguay y Perú, y la derrota en Chile precipitó la salida del ‘Coco’. Pero Maradona no puede vivir sin meterse en líos y, tras lograr el cargo, él solito se buscó el conflicto con Riquelme. El amistoso ante Francia coincidía con el partido de Boca Juniors frente a Gimnasia de Jujuy. El jugador pidió permiso a Carlos Ischia, el entrenador bostero, para ausentarse de este encuentro y viajar a París con la albiceleste. Incluso, el propio Grondona era consciente de la excepción que se haría con él porque esa cita estaba reservada para los ‘europeos’. Sin embargo, ‘el Diego’ no convocó a Román, que quedó desconcertado. Más tarde vendría su reflexión pública: “no puedo trabajar con una persona con la que no coincido en nada”. Pero a Maradona le reconfortaban los gritos del plantel en el vestuario tras ganar a Escocia y después a Francia. El grupo canturreaba: “¡estamos todos, no llamen más!”, en clara alusión al ‘mimado’ del ‘Coco’ y de Grondona. Los futbolistas aplauden la decisión porque exponen que ahora el grupo está más tranquilo y la convivencia es más saludable. Vamos, que nadie extraña al de Boca. Pero éste no es el único grano que soporta el ‘Pelusa’. De dimensiones parecidas es el de Carlos Bilardo. El ‘narigudo’ le dejó plantado en Ezeiza, ciudad deportiva de la Selección en Buenos Aires, en la reunión que analizaba la debacle de La Paz. El y Humberto Grondona, el hijo del presidente y primer valedor de Maradona para el cargo, se sienten ninguneados por un seleccionador por el que ellos apostaron. El director técnico no consulta más que con Mancuso -uno de sus ayudantes y enemigo acérrimo del dúo- o Signorini. Insiste en contar con Ruggeri como colaborador, mientras la presidencia le quiere colar a Burruchaga. El distanciamiento con Bilardo es tal, que éste ya ni pisa el césped para trabajar. En junio, Argentina deberá enfrentarse a Colombia y Ecuador. Con malos resultados, a Maradona sólo le restará el respaldo del grupo porque Grondona empezará a pasar el testigo a Bilardo, quien desea dirigir a Argentina en Sudáfrica.

Escrito por Matallanas | 6:06 p. m. | Enlace permanente