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miércoles, octubre 13, 2010

Yo quería ser Arteche

Juan Carlos ARTECHE Gómez (Maliaño, 11/4/1957 - Madrid, 12/10/2010). descansa en paz


Fue contra el Betis. Llovía en el Manzanares. El Atleti perdía. Y en un abrir y cerrar de ojos, Arteche marcó dos goles, algo extraordinario, y dio la vuelta al marcador. El jolgorio fue mayúsculo en la grada. Hasta el punto que al celebrar el tanto de la victoria se venció una de los tiras de cemento (aún no se había oído hablar de la aluminosis) de la grada de preferencia, por los botes de los cuatro colchoneros que saltaban de alegría. El Atleti ganó. Fue por aquel entonces cuando Arteche debutó como internacional en la absoluta.

Sabíamos que había superado el primer arreón del cáncer, pero que luego le volvió a coger la espalda esa "larga enfermedad" de la que siempre se habla para explicar lo inexplicable de que un hombre presida la sala de un tanatorio a los 53 años. Esta primavera, antes de la final de Hamburgo, el Piku (Francisco Javier Díaz, jefe de sección del Atlético en AS) montó una maravillosa comida en el Asador Donostiarra con los últimos finalistas europeos del Atlético. Allí estaban muchos de los que perdieron la final de la Recopa contra el Dinamo de Kiev en Lyon en 1986. Sabíamos que Arteche ya andaba más que pachucho. Pero su vitalidad y jovialidad contagiaba la mesa. Su enorme sentido del humor disimulaba su debilidad física, que se percibía en su cuerpo de aguerrido centralón. Los Julio Prieto, Ruiz, Rubio, Quique Ramos, Mejías Pedro Pablo y compañía, en aquella sobremesa primaveral, hablaban como si todavía compartieran vestuario. Buscaban entradas para la final de la Europa League y se quejaban, sin rencor, de que el club no les había invitado a estar presentes en Hamburgo.

Arteche fue el primer opositor a Gil. Se enfrentó al ex presidente como capitán y luego lideró la Asociación Neptuno en los despachos. En los últimos tiempos seguía siendo crítico, pero su interés siempre era el bien del Atlético de Madrid, club al que amó y representó siempre.

Para los centrales de la cantera, que soñábamos en cada entrenamiento en los campos de arena del Cotorruelo llegar al primer equipo, Arteche era un modelo. Era duro y expeditivo y noble, como debe ser un defensa. Y conocía sus limitaciones. Con unas condiciones técnicas escasas se defendía en la elite con honradez y honor. Consiguió ser y siempre será un símbolo del Atlético de Madrid.

En el verano que pasaba del infantil (lo que ahora es cadete) al juvenil, estuve en Falmouth, al sur de Inglaterra, cerca de donde cayó derrotada al Armada Invencible, aprendiendo inglés. Mi madre me mandó una carta con una página del diario AS (hace poco la tuve en mis manos en uno de esos deliciosos viajes de ida y vuelta de las pequeñas cosas) en la que aparecía un equipo tipo del Atlético para aquella temporada 87-88. Sobre la cara de Arteche mi madre había pegado una foto mía y hacía pareja de centrales con Andoni Goicoechea (entonces se escribía así). Nunca llegué a llevar el cuatro del primer equipo. Pero aquel verano del 87, aquella pretemporada, me sentí Arteche.

Descansa en paz, Juan Carlos.

Escrito por Matallanas | 11:17 a. m. | Enlace permanente

3 Comentarios:

  • Escrito por Anonymous Tomás Gordillo, a las mié. oct. 13, 04:11:00 p. m.  

    Yo también recuerdo aquel partido contra el Betis. Fue la primera vez que pise el Calderón, por lo menos la primera vez que recuerdo. Mi padre aprovecho la visita del Betis para llevarnos a mi hermano y a mi. Yo por aquel entonces era un pequeñajo que le había salido rana a mi padre, toda la familia del Atlético de Madrid y yo bético. Todo por culpa de Gordillo, que años más tarde se retiraría del fútbol para reaparecer 8 años más tarde otra vez con el Betis. Bueno a lo que íbamos, allí estábamos los tres en una tarde de perros, agua y más agua, aquello parecía el diluvio. Pero lo que no paraban de caer también eran los goles… 1-0, 1-1, 1-2, 1-3 y yo como hincha bético radiante de felicidad, por una vez el peque llevaba las de ganar. El Atlético de Madrid logro ponerse 2-3 pero ya parecía demasiado tarde, como mucho un empate y todos para casa contentos, yo creo que mi padre en su corazón rojiblanco era lo que deseaba para no vernos ni a mi hermano ni a mi tristes. Y entonces apareció el, D. Juan Carlos ARTECHE, un jugador de maneras toscas, desde luego no un fino estilista , un jugador que entraba al balón con fuerza pero con nobleza, UN JUGADOR DE FÚTBOL de esos que se dejaban el alma en un partido por su camiseta (¿queda alguno?). Aún recuerdo sus goles a cámara lenta bajo la lluvia, con las piernas llenas de barro, con más fe que fútbol… minuto 85, 3-3 y el Calderón explotando de felicidad. Bueno ya teníamos el empate y mi hermano y yo podíamos firmar las tablas. Pero no, todavía quedaban unos minutos y cuando el arbitro casi iba a pitar apareció otra vez, marco el cuarto y se rompió la rodilla. Le sacaron en camilla y mientras se dirigían al vestuario en todo el campo sólo se escuchaba de forma atronadora una cosa… ARTECHE!!! ARTECHE!!! ARTECHE!!!… Aquel día salí del campo siendo un poco mas ATLÉTICO, siendo de ARTECHE. Hoy en día cuando voy al Calderón cada domingo y cada vez me aburro más sólo tengo que pensar en aquel día para decir “POR ESO SOY DEL ATLETI”. Quizás este sufrimiento, transformado en felicidad en los últimos tiempos, llamado Atlético de Madrid se lo deba a dos personas, mi padre y D. Juan Carlos ARTECHE. Gracias a los dos.

  • Escrito por Anonymous Anónimo, a las vie. oct. 15, 12:39:00 p. m.  

    Mi "batallita" personal con el gran Arteche fue en un partido en el Calderón, yo iba (como siempre)con mi padre y un amigo suyo y su hijo. Nos sentábamos en la tribuna de preferencia (los asientos de madera enfrente del palco) y justo al lado de mi padre estaba sentado Arteche, no recuerdo si lesionado o sancionado. También recuerdo que en aquel partido creo que debutó Aguinaga y paró un penalty.
    El caso es que al terminar el partido mi padre le dió a Arteche dos billetes de 100 ptas. para que los firmara y luego me dió uno a mi y otro al hijo de su amigo.
    Durante años tuve la tentación de gastarme aquel billete en cualquier cosa pero al final nunca lo hacía.
    Ayer busqué aquel viejo billete con unos 30 años de antiguedad y cuando lo encontré no pude reprimir una lágrima. Allí estaba mi viejo billete con el autógrafo del gran JUAN CARLOS ARTECHE.
    Los recuerdos de la infancia siempre perduran imborrables. Espero que cuando hayas llegado al cielo mi padre te estuviera esperando para recordarte aquel viejo billete.

  • Escrito por Blogger Ernesto, a las dom. oct. 17, 10:41:00 p. m.  

    Yo tambien estuve en aquel partido contra el Betis. Por aquel entonces, mis amigos y yo,jugabamos en las categorias inferiores del Atletico de Madrid, por eso contabamos con unas invitaciones que nos habiamos ganado en el vestuario tras un entrenamiento con una pequeña rifa que uno de los directivos hizo entre todos nosotros despues de la ducha. Casualmente yo dije el numero 4 y me toco una.
    No paraba de llover, pero de chaval, se aguanta todo, especialmente si el club de tus amores esta remontando un partido que se le habia puesto harto dificil. Recuerdo aquel ultimo gol como si lo estuviera viendo, y tambien aquella lesion.Volvimos a casa con la ilusion por las nubes, entonando nuestros canticos, sintiendonos un poco mas rojiblancos y deseando algun dia poder marca un gol de esos en la ribera del Manzanares.
    Casualmente unas semanas despues hicimos una visita de cortesia invitados por el club al Estadio. Nos hicimos unas fotos en el terreno de juego con la equipacion, vimos los vestuarios, la sala de trofeos y otros entresijos de nuestro adorado Templo. De repente, al final de un pasillo, sentado, con la pierna en alto, atendiendo a algun medio de comunicacion, estaba El. Aun se le veian las duras secuelas de su lesion pero amablemente nos firmo unos autografos a aquel grupo de futuras promesas que ansiabamos ser algun dia como nuestro idolo. Aun lo guardo con cariño en mi caja de recuerdos.
    Ahora soy socio del club, sigo viviendo emociones y desilusiones con nuestro Atleti, como emotivo y merecido fue el homenaje a este gran colchonero el pasado sabado (se ponian los pelos de punta). Seguro que detras de las estrellas, seguiras disfrutando y animando a los colores de tu equipo.
    D.E.P.
    Ernesto


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