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domingo, mayo 10, 2009

El peleado con el dios Ra (Por Antonio Sanz)

el rincón de judas. artículo publicado en público


Por Antonio Sanz

Así lo definió Pepe Reina en la fiesta de celebración de España en la Plaza madrileña de Colón, tras ganar la Eurocopa en Austria: “Con el número seis, Andrés Iniesta, el tío que está peleado con el dios Ra”. Claro hay que retomar la wikipedia para advertir que Ra era el dios del sol en la mitología egipcia. No se le escapa ni una a nuestro mejor portero, al menos para mí. A quien tampoco se le escapó fue a Guardiola. En sus primeros apuntes como técnico observó las evoluciones en un entrenamiento de un centrocampista menudito y juvenil. La sentencia de Pep fue rotunda: “Algún día os acordaréis de que hoy ha venido a entrenar con vosotros Andrés Iniesta”, cuando Lorenzo Serra Ferrer dirigía al Barcelona. Y la profecía se ha cumplido. Sí, porque el chico le hizo un cuadro al Chelsea, cuando menos lo esperábamos. Apuntan sus amigos que se queja de que no es un goleador, pero bendito éxito. Es el ‘tapado’ de la generación del 84. El mismo que quedó ensombrecido en el campeonato de Europa de 2001. Aquel que se perdió la final de Sunderland. Aquel que quedó destacado tras Torres y Sinama Pongolle en el torneo de Inglaterra. Iniesta es el exponente de un Barcelona sin límites, donde habita otro tapado.

Me presentaron a Lorenzo Buenaventura como “el mejor preparador físico de España”. Coincidimos en el Atlético de Madrid y el oficiante fue Antonio Jiménez. Este portero fue quien convenció a los dirigentes rojiblancos de que era necesario reforzar al club con la figura de un sevillano anónimo, pero conocedor como nadie de la biblia del fútbol. Guardiola y mi amigo Kiko Narváez nos metieron la medalla de oro en Barcelona’92. Dice el jerezano que entonces Pep ya era entrenador. Entonces, el hoy técnico del Barça, lideró a una generación que devolvió el orgullo al deporte de la pelota. Entonces, Guardiola sembró un estilo de juego que hoy florece. Entonces, ya era tan listo como para rodearse de los mejores. Y el mejor, estaba oculto en Cádiz. Por superstición, no se sienta en el banquillo. Por personalidad, no quiere salir en la foto. Por conocimiento, recupera de lesiones como pocos. Por aptitud, lo fichó la Argentina de Marcelo Bielsa para engrandecer su staff técnico. Por suerte, lo tiene el Barcelona que se juega el próximo miércoles el título de Copa en Valencia. Por optimismo, gana enteros quien sólo recuerda que de pequeño era del Betis Balompié. Hijo y hermano de entrenadores, Lorenzo, vive una aventura idílica en la Ciudad Condal de la mano de un triunfador. Porque pase lo que pase en los próximos quince días, este Barça de Guardiola no deja indiferente a nadie. Podrá o no ganarlo todo, pero la fe de este equipo ha derrotado a los agnósticos.

Se ha hecho un traje de la actuación del árbitro noruego, empezando por el entrenador del Chelsea. No vendría mal recordarle al mister que esa cuartilla, con los penaltis robados, que mostró a todas las televisiones europeas se la debía guardar debajo de las posaderas. Hiddink no recuerda cuando disculpó a un egipcio, este nada tiene que ver con la mitología, cuando su Corea nos robó en el Mundial. La España de Camacho fue expulsada con frialdad y alevosía. Entonces el holandés ni lloró ni lamentó la actuación del trencilla. Ya sabes Hiddink, es la ida y la vuelta del fútbol. Ahora que no te gusta.

Escrito por Matallanas | 8:42 p. m. | Enlace permanente